Ir al contenido principal

LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN (1760-1828)

               Como afrancesado colaboracionista, fue nombrado bibliotecario de la Biblioteca Real por José Bonaparte, pero con la derrota de los franceses terminó exiliándose en Francia, algo similar, con diferente geografía, a lo que tuvo que pasar Jovellanos.
               En su poesía, y a pesar de someterse a las normas clásicas, hay huellas de Horacio y un tono que puede calificarse de prerromántico. En prosa, al margen de La derrota de los pedantes (1789), contra los malos poetas, sobre todo los barrocos, escribió el erudito tratado Orígenes del teatro español.
               Pero su importancia y su prestigio le vienen de su condición de dramaturgo, a pesar de que su producción no es abundante y sus traducciones de Shakespeare o de Moliére, de quien toma tipos y escenas, muy escasas. Sus temas son los excesos del teatro barroco, la defensa de la libertad en el matrimonio y la conveniencia de que la edad de los cónyuges sea parecida. Así, por ejemplo, en El viejo y la niña o El sí de las niñas (1806), cuyo estreno se narra en La familia de Carlos IV, el segundo de los Episodios Nacionales de Galdós. Esta obra y La comedia nueva o El café son sus piezas más importantes. La intención siempre es didáctica, de crítica social y ridiculización de vicios. Cumple con rigor el precepto de las tres unidades y rechaza las complicaciones argumentales y los lances inverosímiles.
               El sí de las niñas transcurre, según las normas clásicas, en una posada cerca de Alcalá de Henares. Allí, Don Diego, cercano a los sesenta, espera a Doña Paquita, una muchacha cuyo matrimonio con el viejo ha urdido su madre, Doña Irene. Sin embargo, la muchacha está enamorada del joven Don Carlos, un militar que, con nombre falso, acude a la posada para impedir la boda, pero abandona su propósito cuando se da cuenta de que es su tío el que se va a casar con ella. Cuando Don Diego se entera de todo, no solo se lo acaba tomando con calma sino que incluso anima a los dos jóvenes a casarse.

Entradas populares de este blog

EJERCICIOS DE SINTAXIS INVERSA Y PARES MÍNIMOS

SINTAXIS INVERSA 1.  —Perífrasis aspectual reiterativa —SE con valor de marca de impersonalidad —Complemento Predicativo —Subordinada sustantiva de CR 2.  —Perífrasis modal de obligación —SE con valor de modificador léxico —Complemento indirecto —Subordinada adjetiva explicativa con pronombre en función de CD 3.  —Perífrasis aspectual resultativa —SE reflexivo de CD —Complemento oracional —Subordinada adjetiva sustantivada en función de sujeto 4.  —Perífrasis modal de posibilidad —SE marca de pasiva refleja —Complemento agente —Subordinada adjetiva con adverbio relativo 5.  —Perífrasis aspectual incoativa —SE recíproco de CD —Complemento circunstancial de causa —Subordinada sustantiva con verbo en forma no personal e inferencia adverbial condicional PARES MÍNIMOS 1. No tienen de qué quejarse / *No tienen de que quejarse 2. Ese no es el camino porque te vas a extraviar / Ese no es el camino por que te vas a extraviar 3. No se sabe donde lo vendían / No se sabe dó...

1.4. Trayectoria poética de Federico García Lorca: del neopopularismo al surrealismo

La crítica suele establecer dos etapas en la producción poética de Lorca: la primera, hasta 1928, impregnada de lírica popular y elementos vanguardistas, y la segunda, desde 1929 hasta el final de su vida, en la que compone una poesía más minoritaria pero al mismo tiempo más universal. Su primera etapa (1918-1928) abarca desde sus inicios al Romancero Gitano . 1. Libro de poemas (1918-1920). Todavía conserva rasgos modernistas y la influencia de poetas como Bécquer, Machado y Juan Ramón, lo que se manifiesta en versos largos (alejandrinos) y recreaciones de poesía popular (canciones, romancillos). La temática es variada, pero destaca la nostalgia por la ingenuidad perdida y cierta angustia interior, la de sentirse diferente, que aparecerá en toda su obra. El poema Campo todavía tiene un aire a Juan Ramón. El cielo es de ceniza. Los árboles son blancos, y son negros carbones los rastrojos quemados. Tiene sangre reseca La herida del Ocaso, y el papel incoloro del monte, está arru...

Textos para comentar

1.   Nada subraya tanto el fin de una historia como el turismo. Cuando los turistas llegan a un lugar histórico, están confirmando con su presencia que allí no queda nada vivo o que pueda incomodar seriamente a un alma contemporánea. El checkpoint Charlie, en el cruce de la Friedrichstrasse y la Zimmerstrasse, es una de las atracciones más visitadas y fotografiadas de Berlín. Se mantiene la garita norteamericana y se han recreado las banderas y los carteles fronterizos, aunque basta visitar la exposición aledaña, con fotos de los momentos en que estuvo a punto de estallar la tercera guerra mundial, con tanques norteamericanos y soviéticos encañonándose entre sí, para comprobar que la recreación ha omitido todo lo siniestro, desagradable y hostil de la frontera. El visitante de hoy no verá focos, ni alambradas espinosas, ni perros de presa, ni por supuesto carros de combate o francotiradores. Todo es amable y colorido, como corresponde a un lugar turístico lleno de paseantes que com...