"Hay en España tierras sin más variedad que la del color de las estaciones y de la luz del cielo; no hay en ellas dibujo, no hay accidentes; son como el mar, como el desierto; sugieren ideas de misticismo, de unidad, de monoteísmo. En primavera, verde claras; en el verano, verde más oscuras, son del otoño doradas, y en la época del barbecho, negruzcas o rojas. Sobre su extensión monótona vierte el cielo unas veces la luz de un azul uniforme, otra el resplandor de sus nubes blancas y la claridad cernida de horizonte encapotado. Toda su variedad proviene del contraste entre el color del suelo y el color del aire. La tierra recorrida por Alvarito no era igual, ni monótona ni uniforme; no semejaba a un mar de distintas entonaciones, según la luz; era una región convulsa, violenta, con dibujo caprichoso y siempre...
Blog de textos para lengua y literatura.